Últimas actividades

El alma de mi clase: ASAMBLEA MATEMÁTICA.

By 6:54 , , ,


Mi asamblea es matemática.
No lo digo por las rutinas diarias de entrada: listados, secretarios, asistencia, calendario etc., sino por la estructura de la misma. La asamblea es nuestro lugar de encuentro, el alma de mi clase, lugar donde nos contamos vivencias y nos juntamos para contar y contar todo y mucho.


Utilizo retahílas para captar la atención y conseguir la mirada de mis 25 chicos y chicas. Una de mis preferidas es "Una, dola, tela catola..."


Sabíais que los golpes de la retahíla son 20, ¡comprobadlo! Y seguimos contando niños/as hasta llegar a otros 20. Al que le toca le digo: "Acuérdate, luego me lo dices". 

Por supuesto que no se le olvida y luego me lo dice, le doy un abrazo, una pegatina o algún obsequio según el día. Podríamos decir Gamificación manual, una recompensa. Como dice Francisco Mora "la recompensa es la base de la conducta".


A diario, en la primera asamblea de la mañana, suelo hacer como mínimo dos en toda la jornada, hago la actividad de LA CAJA y recojo todo lo que traen de casa.

 Sí mis chicos y chicas pueden traer cosas al cole, ya saben que es su responsabilidad y que se pueden romper o perder, sobre todo lo saben las familias para evitar conflictos.

 Esta opción a veces me genera dificultades, ya nos hemos pasado una hora de exclusiva buscado la raya manta de Noemí, el coche de Diego etc., pero me da muchísimo más que me quita.

Con lo que recojo cuento a veces historias, trabajando aspectos temporales, clasificamos, comparamos, contamos y siempre sacamos números, muchos números. ¿Cuántas ruedas hay? ¿Cuántos objetos tenemos en la caja?¿ Cuál es el más grande?

Y todas las preguntas matemáticas que nos puedan surgir. Nos salen algunos problemas o ejercicios, algún día hablaremos de la diferencia, muy chulos. Todo con sus cosas, con lo cual la atención e interés es máximo.


Las familias ya conocen la rutina y mi gusto por el diez así que a veces la sorpresa viene en mochilas o cajas con 10 cositas dentro que preparan en casa. Otra forma de representar conjuntos de 10 elementos.

10 ponis


Quizás también te interese

4 comentarios

  1. Me llamó mucho la atención la parte en la que dices que los peques pueden traer sus juguetes a clase, nunca lo había pensado, pero la verdad que es una buena excusa para desenvolver la afectividad y hacer que se impliquen más en las actividades de clase, como esa asamblea lógica-matemática.

    Un saludo, gracias por compartirnos tus experiencias. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Marga, realmente es una propuesta donde se implican mucho y aprenden a hacerse responsables de sus cosas. Dónde encontrar el mejor sitio para compartir, en invierno, si no es en el colegio. Así conozco sus sueños e ilusiones que luego recojo para plantear algunos proyectos. Me alegro de que te guste la propuesta. Un saludo.

      Eliminar
  2. ¡Me encanta que los niños traigan cosas a clase! Esos pequeños tesoros dan mucho de sí. Yo los utilizaba también para jugar a describir objetos. La motivación de enseñarlos al resto de la clase les ayudaba a perder el miedo de hablar en valenciano. Debían explicar al resto de amigos qué era el objeto, cómo era y para qué servía. Por último, inventaban una frase. Al principio las frases eran muy sencillas pero poco a poco se fueron complicando. En nuestra aula el lugar de estos tesoros era la "cistella d'ensenyar", y como bien dices, en algunas ocasiones eran fuente de conflictos, pero incluso los conflictos son fuente de aprendizaje si los sabemos aprovechar, así que estoy contigo que estos objetos aportan más que restan. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ari, me alegra que compartamos esta emoción. Tomo nota de la elaboración de una frase, me parece muy interesante. Además de trabajar la descripción, y con ello aspectos del lenguaje, trabajamos los atributos matemáticos. Nosotros, a veces, creamos una historia. A mis niños les encanta y me lo piden constantemente: ¡Ana contamos una historia! En ella van a apareciendo los objetos y desapareciendo para volver a la caja, dando por finalizado el relato. Los conflictos, como dices, toda una fuente de aprendizaje, sobre todo para aprender a compartir y ayudar a los amigos cuando algo se pierde. ¡Me encanta cómo suena! "cistella d'ensenyar", para nosotros es la rutina de "la caja roja" Un abrazo

      Eliminar